Protección de columnas en naves industriales: cómo evitar daños por golpes de carretillas
En muchas naves, las columnas están a pocos centímetros del recorrido habitual de las carretillas elevadoras. Se encuentran junto a pasillos de circulación, accesos a los muelles de carga o zonas en las que los vehículos tienen que girar con poco espacio.
Mientras todo funciona con normalidad, es fácil pasar por alto su exposición. Hasta que aparece una marca en un pilar, se rompe una protección o una carretilla golpea la columna durante una maniobra. En ese momento surge una pregunta: ¿están suficientemente protegidos los puntos más vulnerables de la instalación?
La protección de columnas ayuda a reducir los daños causados por impactos, pero elegirla bien exige mirar más allá del propio pilar. Hay que entender cómo circulan los vehículos, qué maniobras se realizan a su alrededor y qué consecuencias podría tener un golpe en cada zona.
POR QUÉ UNA COLUMNA PUEDE CONVERTIRSE EN UN ELEMENTO DE RIESGO
Una carretilla no circula por una nave como un coche por una carretera despejada. Transporta cargas que pueden limitar la visión, entra y sale de pasillos, gira junto a estanterías y comparte espacio con otros equipos y personas.
En esas condiciones, algunas columnas quedan especialmente expuestas. Puede que el vehículo pase muy cerca en cada recorrido o que el conductor necesite ajustar la maniobra para evitar una mercancía, una máquina o una puerta. Los pequeños roces repetidos suelen ser la primera señal de que ese punto necesita atención.
Un impacto también puede tener consecuencias para la actividad: daños en la carretilla, necesidad de revisar el pilar o interrupciones mientras se comprueba que la zona puede seguir utilizándose. Si el golpe afecta a un elemento estructural, su estado debe ser valorado por personal técnico competente. El INSST recomienda identificar las estructuras expuestas a los vehículos, analizar el riesgo y proteger los puntos críticos cuando no sea posible evitar el impacto mediante el diseño de la circulación.
¿QUÉ COLUMNAS DE UNA NAVE CONVIENE REVISAR PRIMERO?
No todas necesitan la misma protección. Para establecer prioridades, conviene recorrer la instalación prestando atención a los lugares donde las carretillas tienen menos margen de maniobra:
- Esquinas y cruces: el conductor puede encontrarse con otro vehículo o tener una visibilidad limitada.
- Entradas y salidas de pasillos: la carretilla necesita espacio para girar, especialmente cuando transporta una carga voluminosa.
- Zonas de carga y descarga: son puntos de actividad intensa, con movimientos continuos de mercancía.
- Áreas próximas a estanterías: las maniobras de colocación y retirada de cargas pueden acercar el vehículo a los pilares.
- Accesos estrechos: columnas, puertas y maquinaria pueden reducir el espacio útil de paso.
También merece la pena observar los pilares que ya tienen marcas, desconchones o protectores dañados. No conviene tratar esos golpes como algo inevitable: indican que hay que revisar tanto la protección como la maniobra que los provoca.
Esta revisión debe hacerse teniendo en cuenta los recorridos de las personas. Si una columna está junto a un paso peatonal, puede ser necesario estudiar la separación entre ambos tipos de circulación, además de proteger el elemento estructural.
PROTEGER LA COLUMNA Y MEJORAR LA CIRCULACIÓN VAN DE LA MANO
Imaginemos una columna situada al final de un pasillo. Cada vez que una carretilla sale con un palé, tiene que girar muy cerca de ella. Instalar un protector puede reducir el daño en caso de impacto, pero no explica por qué el giro resulta tan ajustado.
Quizá haya mercancía almacenada demasiado cerca. Tal vez el recorrido habitual obliga a realizar una maniobra difícil o la señalización no deja claro por dónde deben circular los vehículos. Antes de elegir un producto, conviene comprobar si se puede mejorar ese entorno.
En ocasiones bastará con despejar la zona o revisar la ruta. En otras, el pilar seguirá expuesto por la configuración de la nave y necesitará una protección adecuada. El objetivo es que la solución responda al uso real del espacio, en lugar de limitarse a cubrir una columna que recibe golpes con frecuencia.
CÓMO ELEGIR UN PROTECTOR DE COLUMNA PARA UNA NAVE INDUSTRIAL
El primer criterio es qué puede golpear la columna. Hay que considerar el tipo de carretilla o vehículo, la frecuencia de paso y la maniobra que se realiza a su alrededor. También importa si los impactos posibles se producirían de frente, desde un lateral o desde varios ángulos.
Después hay que medir el pilar. Su forma, dimensiones y altura condicionan el tipo de protector que puede instalarse. Una protección que rodea la columna puede ser apropiada para ciertos puntos, mientras que otros requieren estudiar soluciones que resguarden una cara concreta o creen una separación física respecto al recorrido del vehículo.
El espacio disponible es igual de importante. Un protector ocupa sitio alrededor del pilar: antes de instalarlo hay que comprobar que la carretilla podrá seguir pasando y girando con seguridad. En los pasillos estrechos, unos centímetros pueden cambiar la maniobra.
Por último, conviene pensar en las revisiones posteriores. El protector debe poder inspeccionarse y su estado debe comprobarse después de recibir un golpe. También tiene que ser posible evaluar la columna si se sospecha que el impacto la ha afectado.
No hay un protector universal para todas las columnas. La elección depende de la exposición al impacto y de cómo se utiliza esa zona de la nave.
QUÉ SOLUCIONES EXISTEN PARA PROTEGER COLUMNAS
El catálogo de Mormeneo incluye distintos tipos de protectores de columna y soluciones de seguridad industrial. Algunos se colocan alrededor del pilar; otros permiten proteger zonas concretas o se adaptan a distintas configuraciones. Esto permite estudiar cada punto según el espacio y el uso que tiene.
Por ejemplo, el protector de columnas DCP está formado por dos piezas que rodean la columna y se unen mediante cintas. Según su ficha, puede desmontarse para realizar tareas de limpieza o mantenimiento. Es una opción a valorar para pilares expuestos a impactos de vehículos industriales, siempre que sus dimensiones y características respondan a las necesidades de la instalación.
En un punto con poco espacio, o donde el riesgo se concentra en una esquina, quizá convenga estudiar otro formato. Y si el problema afecta a toda una zona de circulación, proteger cada columna por separado puede no ser suficiente: habría que valorar también cómo ordenar o separar los recorridos.
La clave está en partir del riesgo concreto y después seleccionar la solución, no al revés.
¿QUÉ HACER SI UNA COLUMNA YA HA RECIBIDO UN GOLPE?
Lo primero es comunicar el impacto y comprobar la zona. Si hay daños visibles en el pilar, en su base o en otros elementos cercanos, debe solicitarse una valoración técnica antes de dar por hecho que se trata de un desperfecto superficial.
También conviene revisar el protector, si lo había. Una pieza dañada o desplazada puede haber dejado de cumplir su función. Sustituirla sin analizar lo ocurrido resolvería solo una parte del problema: hay que averiguar cómo se produjo el golpe y si podría repetirse.
Preguntas como estas ayudan a identificar la causa:
- ¿La carretilla tenía espacio suficiente para maniobrar?
- ¿La carga dificultaba la visibilidad?
- ¿Había mercancía invadiendo el recorrido?
- ¿Existen marcas de golpes anteriores en ese mismo punto?
- ¿Se cruzan allí vehículos y peatones?
La respuesta puede llevar a mejorar la circulación, cambiar la ubicación de materiales o instalar una protección diferente.
UNA NAVE MÁS SEGURA EMPIEZA POR OBSERVAR CÓMO SE TRABAJA EN ELLA
Las columnas forman parte de la estructura de la nave, pero también del espacio en el que se mueven diariamente personas, carretillas y mercancías. Por eso, protegerlas exige conocer la actividad que sucede a su alrededor.
Revisar los puntos de impacto, estudiar las maniobras y elegir una solución adaptada a cada zona ayuda a prevenir daños y a mantener la operativa. Si ya hay marcas en los pilares, no hace falta esperar a un golpe mayor para analizar qué está pasando.
En Mormeneo asesoramos a empresas de Aragón, Navarra y La Rioja en la elección de protecciones para instalaciones industriales. Si necesitas revisar las columnas de tu nave, podemos estudiar los puntos expuestos y ayudarte a encontrar una solución adecuada para tu actividad.